El director de la película Mia Sarah estuvo el 21 de noviembre en Pamplona

Gustavo Ron afirma que los directores que triunfan son los que saben manejar a las personas no las cámaras

El director de cine y guionista Gustavo Ron afirmó en una conferencia impartida en la Universidad de Navarra que los directores que triunfan son los que saben tratar con personas, hacer frente a las innumerables crisis que se producen en un rodaje, y sobre todo meterse en el bolsillo a los actores, “que son los más peculiares a la hora de trabajar”.

El guionista señaló que el proceso de elaboración de un guión abarca un periodo largo en el que la creatividad no tiene límites y en el que el máximo obstáculo “es tu compañero de piso que te llama para cenar”. Sin embargo, una vez entregada la historia la labor de otros artistas irrumpe con fuerza; de ahí su afirmación de que “el cine es un arte compartido”. Por otro lado, aseguró que el humor absurdo es lo que más le gusta escribir, y que conseguir que la gente se ría es una labor mucho más ardua que lograr el llanto.

Ron se centró en su primer largometraje, Mia Sarah, por el que obtuvo el “Crystal heart award” de Indianápolis el pasado octubre. El argumento lo escribió junto con el productor y guionista Edmon Roch con quien trabaja desde hace 10 años. El guión inicial había sido construido en torno al actor Héctor Alterio, pero un problema de última hora hizo que finalmente Fernando Fernán Gómez interpretase al escurridizo abuelo llamado Paul. La incapacidad de andar del actor alteró el argumento inicial de forma que se incorporó una silla de ruedas a su personaje. Esto a su vez provocó la modificación de los escenarios, que tuvieron que adaptarse al tamaño de la silla.

“El director es un tío con cara de agobio que se siente traicionado continuamente”, aseguró el conferenciante. El rodaje, según Ron, es un momento de estrés absoluto en el que el director observa cómo otros se entrometen en su obra y proponen modificaciones que él jamás pensó. La opción más sencilla es dejar que el director decida y se haga responsable de las consecuencias, sin embargo, será con aquel que tome la iniciativa por su cuenta con el que el director volverá a trabajar. Éste fue el caso de César Benito que compuso la banda sonora de la película Mia Sarah sin que el director interviniese en lo más mínimo. La música resultó ser “una de las bandas sonoras más brillantes que se han hecho en este país” y en consecuencia Benito se convirtió en socio de la productora que Ron fundó junto con su hermano.

El director madrileño también aludió al “ego superlativo” como una rasgo innato de los actores, a los que definió como “una raza muy igual aunque no se conozcan entre ellos”. Afirmó que desde la incorporación del sonido al cine, el mérito de las actuaciones reside exclusivamente en los actores; que se enfrentan en soledad al objetivo de la cámara sin las instrucciones de fondo del director con las que contaban en la época del cine mudo.

Gustavo Ron desveló la línea argumental de su próxima película de habla inglesa, “El vendedor de lluvia”, que será rodada el próximo año en Inglaterra y Canadá. Narra la historia de un pequeño pueblo en el que la vida durante los últimos siglos se ha organizado en torno a la lluvia. Sin embargo, un día deja de llover y los hombres abandonan el pueblo. Alice, la protagonista, trata de defender que sin ellos se vive mejor, pero en ese momento aparece un apuesto joven llamado Martin y ...